¿Buena o mala suerte? ¿Quién sabe?

Un viejo maestro zen contaba esta parábola: 

Un campesino perdió su caballo.
Los vecinos dijeron:
—¡Qué mala suerte!
El campesino respondió:
—¿Mala suerte? ¿Quién sabe? 

 Días después el caballo regresó trayendo consigo a varios caballos salvajes.
Los vecinos exclamaron:
—¡Qué buena suerte!
El campesino contestó: —¿Buena suerte? ¿Quién sabe? 

 Más tarde, el hijo del campesino, al domar un caballo, cayó y se rompió una pierna.
Los vecinos:
—¡Qué mala suerte!
El campesino: —¿Mala suerte? ¿Quién sabe? 

 Tiempo después estalló una guerra y todos los jóvenes fueron reclutados, menos el hijo, por estar herido.
—¡Qué buena suerte! —decían.
El campesino solo sonrió:
—¿Buena suerte? ¿Quién sabe? 


Toda noche trae su día y todo día atrae la oscuridad. Sabiendo eso el hombre sabio no se alegra con la dicha ni se ve perturbado por la desgracia.

Sonríe y sé feliz

Ayer he probado una cosa muy sencilla: sonreir. 
Me he despertado y la primera cosa que he hecho ha sido sonreír, cosa difícil para una persona "no me hables hasta que haya tomado mi café". 
He sonreído todo el día a cualquier cosa: a las personas con la que me he cruzado, a mis animales, a las plantas, a los correos electrónicos y los whatsapp que me llegaban, y hasta a los calabacines, las patatas y la cebolla mientras preparaba la cena.

Tengo que reconocer que sonreír intencionalmente, incluso cuando no tenía nada por lo que estar feliz, ha cambiado mi humor a lo largo del día. Estaba alegre, tranquila, todo me parecía bonito, y todo esto solo por sonreír conscientemente. ¡Vaya descubrimiento! Podía sonreír gratis, y a cambio recibir bienestar, positividad y optimismo. Sin duda una buena inversión y un poder que no se debe subestimar.

Así que hoy te invito a que pruebes a sonreír.
Sonríe no porque estés alegre, sino porque al sonreír creas alegría.
Algo mágico va a ocurrir en tu interior. 

Reconocerás por ti mismo que dentro de ti hay alegría y felicidad infinitas que puedes usar cuando quieres. Solo tienes que sonreír y decir "soy feliz" y dejar que la magia ocurra.
Además no solo lograrás sentirte mejor y más confiado, sino que, como un espejo, reflejaras esa alegría y confianza a las personas que te rodean. 

Puedes elegir conscientemente ser feliz, independientemente de las circunstancias externas. Aunque estés en una situación difícil o desagradable, recuerda sonreír.
Sonríe y busca la abundante felicidad que ya está en tu interior. Parece una tontería pero no lo es, es solo más fácil de lo que crees y está siempre disponible para que la uses constantemente. Notarás el cambio, te lo prometo.

Sonríe y sé feliz :-)

Deja que las cosas sean como son

Deja que las cosas sean como son. Deja fluir los acontecimientos.
Vive el presente y no te preocupes por un futuro que todavía no ha llegado.
Vive simplemente en lugar de estar todo el tiempo preparándote para vivir. 

Aprende a ser como un surfista que abraza cada nueva ola con entusiasmo. Abraza los cambios con una mentalidad de aceptación y crecimiento. Cada ola trae consigo una lección valiosa. 

Deja que las cosas pasen como tienen que pasar.
Vive el presente y no te preocupes por un futuro que todavía no ha llegado. 
La belleza de la vida está en mantener la mirada en el presente y aprender a adaptarse al flujo de las olas con flexibilidad, alegría y pensamientos positivos.

Todo es cuestión de actitud

El pájaro no canta porque es feliz, es feliz porque canta
- William James -

Una actitud positiva en momentos de desdicha, actuar como si fuéramos felices cuando las cosas van mal, es un comportamiento que puede cambiar nuestras emociones.

O como decían los estoicos, no son los acontecimientos los que nos hacen sufrir sino la forma en la que reaccionamos a dichos acontecimientos.

Si a través de la reflexión y la meditación podemos cambiar la forma en la que percibimos las cosas, la forma en la que experimentamos el mundo también cambiará.

Todo es cuestión de actitud.

Puedes alterar tu vida al alterar tus actitudes.


La cosa más impactante que vas a experimentar

Es muy bonito leer estas frases, menos bonito es poner en práctica lo que enseñan ¿y sabes porque?

Porque vas a experimentar algo realmente impactante.

Yo lo he probado y esto es lo que me ha pasado:

- Me he dado cuenta que mil veces he sufrido inútilmente.

- Que me he enojado por tonterías.

- Que he llevado el peso de un suceso negativo que no podía controlar.

- Me he sentido estúpida pensando en la cantidad de tiempo perdido en hacerme la víctima o la enfadada o la deprimida.

Lo impactante ha sido darme cuenta que la realidad objetiva no es ni buena ni mala, pero si es buena o mala la reacción que tengo antes esta realidad. Es el libero arbitrio. Yo decido como sentirme en cada momento.

Tenemos la libertad de elegir que actitud queremos tener.

Todo lo que nos pasa es cuestión de actitud.


¡Buena vida!


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