- enero 22, 2023
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- Pasar un día entero offline sin Internet
- Meditar 10-15 minutos
- No quejarse en todo el día
- Seguir una rutina mañanera
- Aprender a disfrutar de la soledad
- Pasar un día sin gastar dinero
- Escribir un diario
- Regalar las prendas de vestir que no usas
- Apagar todas las notificaciones del móvil
- Pasear en la naturaleza
- Hacer una lista de las cosas de las que estás agradecida
- Regalar los libros que ya has leído y que no vas a volver a leer
- Salir de casa sin el móvil
- Pasar tiempo con tus seres queridos
- Pensar en lo que te estresa
- Pensar en lo que deseas y actuar para conseguirlo
- Un día sin televisión
- Ordenar la casa y tirar los objetos inútiles
- Crear un espacio relajante en casa
- Eliminar contactos de tus redes sociales
- Pensar en la muerte
- Darse una ducha fría
- Deshacerse de un mal habito
- Identificar las cinco prioridades más importantes
- Aprender algo nuevo
- Definir un menú semanal
- No juzgar a nada y a nadie por 24 horas
- Hacer algo que te da miedo
- Hacer ejercicio todos los días
- Practicar la compasión
- Un día en ayuno
- marzo 22, 2021
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Que seas minimalista o no, vivir sin televisión es la experiencia más enriquecedora y liberadora que puedas tener jamás y te explico porque.
Ha pasado un año desde la última mudanza y un año desde que vivo sin televisión. «¡Adiós TV, no te necesito, no te echo de menos y no vas a entrar más en mi vida!» Más o menos ha sido así, una ruptura drástica y definitiva. No hay vuelta atrás.
Ahora puedo asegurar con absoluta certeza que vivir sin televisión puede mejorar tu calidad de vida. Y no se trata de adoptar una postura minimalista o radical. No, no. Se trata realmente de gozar de una nueva e enriquecedora experiencia de vida.
Vivir sin televisión es la experiencia más enriquecedora que haya tenido jamás
Vivir sin televisión es la cosa más liberadora del mundo.
Un poquito menos contestar a las preguntas de los que te ven como un marciano recién aterrizado en este planeta. Hasta mi padre cuando supo que había regalado la televisión me dijo «¿Y como haces para ver las noticias?». Como si no tener la TV me aislara del mundo entero. Con paciencia y comprensión le expliqué que si estaba interesada en leer las noticias podría tranquilamente hacerlo en la web cuando me apetecía.
Cuando me apetece.
Hago muchísimas más cosas y de una forma más intencional y verdadera. Disfruto de la vida.
¡Bendito sea el día en que elegí deshacerme para siempre de la televisión!
Es tan liberador vivir sin televisión que voy directamente a los puntos principales del articulo para que puedas saborear los beneficios de no perder tiempo embobado frente a la tele.
No tener un televisor es lo mejor que he eliminado de mi casa y de mi vida. Espero tu puedas probar lo mismo y aprovechar de todas las cosas buenas que te aporta:
1.Más tiempo disponible, más cosas que puedes hacer
Todo el mundo se queja constantemente de la falta de tiempo pero nadie es capaz de apagar el p**o aparato para tener más tiempo para hacer las cosas que le gustan. ¿Qué sinsentido es esto?
Apaga la tele y empieza a vivir realmente. Haz lo que siempre has querido hacer por falta de tiempo o emplea el tiempo para llevar a cabo las tareas que tienes pendientes con menos estrés y más paz.
Puedes dar paseos, aprender un idioma, tocar tu instrumento preferido, hacer sudokus, preparar pasteles o jabones, jugar con tus hijos o con tus mascotas, terminar las tareas de la casa o hacer pequeños arreglos en la casa, ir al gimnasio o a correr o a visitar amigos, ayudar tus hijos con los deberes. La lista es infinita, seguro que no te vas a aburrir.
2.Más comunicación, mejores relaciones
Puedes llamar a un amiga o quedar con ella y pasar tiempo de calidad.
Sin televisión puedes escuchar más y mejor porque no hay distracciones, puedes establecer un vinculo mas real, disfrutar de la compañía del otro y ser realmente presente.
3.Más lectura, mente más sana
Dejar la televisión permite volcarse en los libros. Ya que tienes más tiempo, puedes leer más y las lecturas te enriquecen, te llenan y te convierten en una persona más interesante y sabia. Y es más satisfactorio que ver programas que no aportan ningún valor añadido a tu vida.
Leer reduce el estrés, incluso más que escuchar música o dar un paseo. Reduce el ritmo cardiaco y la tensión muscular, es un válido instrumento para la prevención del deterioro cognitivo y facilita el sueño.
Y ya que estamos en tema minimalista, para ahorrar dinero puedes leer libros en pdf o en el kindle así tu bolsillo te lo agradecerá.
4.Más actividad, cuerpo más sano
Sin televisión ya no tienes excusas para no hacer ejercicio. En vez de llegar a casa y tirarte en el sofá puedes optar por algo más saludable Puedes apuntarte a un gimnasio o hacer ejercicio en casa, puedes salir a dar un paseo o a correr o a practicar tu deporte preferido.
La actividad física reduce el estrés, te ayuda a mantenerte en forma y controla los niveles de cortisol lo que se traduce en un mejor estado de ánimo y mejor capacidad cognitiva.
Si además tienes la mala costumbre de comer viendo la tele, sin la pantalla tendrás una alimentación más consciente, comerás menos y mejor.
5.Más ahorro, bolsillo más feliz
La televisión bombardea con anuncios y promociones especiales, un constante, cansadisimo empujón al consumismo. Te dice cómo tienes que vestirte, que coche tienes que conducir, que tienes que comer, que tienes que soñar, que tienes que pensar y todo con el único fin de inducir a la necesidad de comprar.
¡Sin televisión eres libre! No más lavados de cerebro y mensajes subliminales. No más necesidad de comprar porque ya vives una vida llena de todas las cosas que te hacen sentir bien. Y no son objetos, son las experiencias que haces cuando no estás sentada viendo la tele.
Y te digo más. Si tienes alguna suscripción a la televisión de pago el ahorro es garantizado.
6.Más positividad, más amor
Hay demasiada negatividad en la televisión. Demasiadas noticias trágicas y sensacionalistas, demasiada corrupción, polémica, violencia, muertes, accidentes, racismo, demasiado de todo lo que es negativo. Sin televisión te alejas de toda esta toxicidad, no para meter la cabeza bajo tierra sino para trabajar sobre ti misma para ser mejor persona e intentar activamente crear cambios en el día a día.
Entonces en vez de estar sentada en el sofá viendo como el mundo se desmorona anticipando lo peor para el futuro, puedes aportar tu grano de arena para construir un futuro mejor entre tu circulo de amigos, compañeros de trabajo y gente con la que te relacionas.
Preguntas frecuentes que me hacen cuando digo que no tengo televisión
Me parece útil terminar el articulo compartiendo algunas de las respuestas a las preguntas que me suelen hacer cuando digo que vivo sin tele.
¿Tienes alguna pregunta más? Añádela en los comentarios y con placer te contestaré.
- marzo 18, 2019
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El minimalismo es eliminar de tu vida todo lo que es inútil, no importante y te distrae para dejar espacio a lo que realmente valoras.
Normalmente el minimalismo se aplica a las cosas y a las posesiones pero en realidad es un estilo de vida que abarca también el uso de la tecnología, las finanzas, las relaciones con las personas, las emociones.
El minimalismo básicamente está enfocado en volcar las energías, el tiempo y los recurso que tienes en objetivos, cosas, actividades y personas que te hacen feliz y aportan valor a tu vida.
El minimalismo no es, como muchos creen, vivir sin nada, ser un pobrecito, no tener coche, ni ropa, ni dinero.
El minimalismo es vivir intencionalmente solo con lo que realmente se necesita, identificando lo esencial y deshaciéndose de todo lo demás.
¿Qué es el minimalismo para mi?
No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.
Esta frase es la que más se acerca a mi definición de minimalismo y al estilo de vida que vivo.
Sé que me hacen falta muy pocas cosas para vivir bien, no tengo necesidades consumistas que no sean directamente relacionadas con mi trabajo (fotógrafa) o con mis aficiones (equitación, surf, yoga, caminar, leer, escribir).
Para mi el minimalismo es hacerse constantemente las preguntas:
¿hace falta?,
¿es necesario de verdad?
¿me va a aportar un beneficio real?
Si la respuesta es NO (lo que me pasa el 99% de las veces) simplemente evito tenerlo, comprarlo, guardarlo, frecuentarlo. Así de simple.
Lo mismo me pasa con la tecnología, el ordenador y las redes sociales. A menos que no me sirvan para realizar y promocionar mi trabajo, evito lo más posible que me distraigan de mis proyectos.
Es lo que se llama el minimalismo digital. En la práctica, he empezado por ejemplo a darme de baja de las listas de correo, a silenciar todas las notificaciones y a meter el móvil en modo avión cuando estoy trabajando.
¿Qué es el minimalismo entonces?
El minimalismo es ser feliz con menos y ser feliz con lo que priorizas.
Dar prioridad a las experiencias más que a las cosas, al tiempo más que al dinero, a las personas más que a los objetos.
El minimalismo es ser feliz con poco, ser feliz con lo que realmente es importante y necesario.
¿Y qué es lo que es realmente importante y necesario? Bueno, aquí cada uno tiene que buscar la respuesta en su interior, buscar lo que le apasiona de verdad, lo que le llena el corazón de alegría, lo que tenga mayor significado en su vida.
Puedo decir con absoluta certeza que es inútil buscar la felicidad fuera, porque la felicidad no está en las cosas que compramos o en las necesidades que creemos tener y que al fin y al cabo son fruto únicamente de la lobotización consumista.
Lo que el dinero puede comprar puede hacer la vida más cómoda pero no más feliz si no eres capaz de apaciguar tu constante anhelo a tener más y si sigues buscando en el materialismo la respuesta a tu vacío emocional.
Lo decía ya Diógenes, el filósofo griego perteneciente a la escuela cínica, que animaba a dejar de lado todo lo que la sociedad imponía (nacemos y crecemos teniendo más de lo que necesitamos) y volver a vivir en contacto con las leyes de la naturaleza.
Según el filósofo todo aquello que no fuera necesario era superfluo, y todo lo superfluo, por consiguiente, un lastre para alcanzar la plenitud de la vida.
Diógenes fue sin duda un precursor del minimalismo existencialista.
¿Y cómo ayuda el minimalismo a vivir mejor?
El minimalismo como estilo de vida te empuja a deshacerte de todos los excesos y lo superfluo para centrarte en lo que realmente es importante para vivir una vida más serena, intencional y libre.
Te hace cuestionar sobre tus reales necesidades, te hace reflexionar sobre qué valor añadido aportan las cosas que acumulas o las cosas que usas a diario o las personas con las que te relacionas.
He probado en primera personas (y sigo haciéndolo) que menos cosas tengo más energía puedo dedicar a las cosas que me interesan, ya sean proyectos, trabajo, actividades, experiencias, relaciones personales.
En este proceso de aligerar mi casa, mi ropero, mi ordenador de todas las cosas en exceso, me encuentro cada día más enfocada a realizar mis sueños y más concentrada en las tareas que me llenan de verdad.
Tener menos cosas me ayuda a tener más espacio, tener menos distracciones me ayuda a ser más productiva, tener menos gastos me ayuda a ahorrar para lo que realmente quiero.
El minimalismo ayuda a buscar la felicidad no a través de las cosas, sino a través de la vida misma, por lo tanto depende de cada uno determinar qué es necesario y qué es superfluo en su vida.
El minimalismo invita a simplificar y simplificar ayuda a ser más feliz.
Beneficios de ser minimalista
Estos en síntesis son algunos de los beneficios de llevar una vida minimalista
- Menos cosas
- Más espacio
- Menos gastos
- Más ahorro
- Más hábitos saludables (comer mejor, hacer ejercicio, leer, meditar)
- Más tiempo libre
- Más productividad
- Menos estrés
- Más creatividad
- Relaciones personales más verdaderas
- Más libertad
- Más autoestima
- Más motivación y claridad mental
Ahora depende de ti diseñar la vida que quieres con más de las cosas que amas.
¡Buen vida!
- febrero 06, 2019
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Pero en la temporada de las fiestas nadie parece alegrarse de ir de compras, al revés, buscar regalos se convierte en una expedición desgraciada y un suplicio. Sin hablar del gasto que conlleva conformarse a este compromiso. ¿Entonces porque nadie es capaz de romper con esta tradición o intentar cambiar las normas?
Este año he dicho a mi marido que no quería nada para Navidad porque realmente no necesito nada en este momento. Ya que me estoy acercando al minimalismo intento practicar lo más posible y en estas fiestas me resulta bastante natural alejarme del consumismo desenfrenado. Pero mi marido sigue insistiendo de que un detallito siempre hace ilusión así que allí está mi regalito esperándome.
Si resulta difícil, casi imposible, convencer a los demás que no queremos nada por Navidad, no hacer regalos a los demás va a ser de otro mundo. Porque claro, la minimalista soy yo, no los demás. Si decido decir «basta» a este desperdicio económico casi seguro que alguien dejara de hablarme, me convertiré en la oveja negra de la familia y seré tachada de avara. ¿Me importa? No, pero ya que estamos en Navidad prefiero mantener un clima familiar sereno.
La raíz del problema no es el regalo en sí, es en la obligación de tener que hacerlo. Esto es lo que genera estrés y convierte el regalo en una carga. Tenemos que pensar en elegir el regalo perfecto para cada destinatario y nos atormentamos en la búsqueda porque no encontramos nada que encaje a la perfección y terminamos comprando algo aleatorio justo para «quitarselo del medio».
El regalo perfecto es exactamente al revés, es lo que cuando lo ves te hace inmediatamente pensar en el destinatario a lo que le puede gustar. Esta sería una mejor compra pero desafortunadamente nunca coincide con las fiestas navideñas.
Ideas para regalos minimalistas
La solución para sobrevivir al consumismo navideño y mantener la alegría de las fiestas es minimizar las compras, minimizar los gastos y elegir otras modalidades de hacer presentes. Algunas ideas:
La lista se puede alargar a bonos para el teatro y entradas para el cine, clases de cocina, de pintura, de idiomas, etc. o simplemente un sobre con dinero o bono regalo para que el regalo sea acertado.
Elegir con consciencia, gastar con moderación y sobre todo reflexionar sobre el hecho que la alegría de las fiestas es pasar más tiempo con los seres queridos y los amigos que con los paquetes regalos.
¡Felices Fiestas!
- diciembre 22, 2018
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Esta mañana he dedicado mi tiempo mágico a ver el documental «Minimalism – a documentary about the important things». El documental sobre las cosas importantes, o sea las personas y no las cosas. ¡Me ha encantado!
A través del testimonio de personas que han abrazado el minimalismo como estilo de vida, el documental es un ataque explícito al consumismo impulsivo y a la invasión publicitaria de la sociedad moderna.
Ryan Nicodemus y Joshua Fields Millburn, ideólogos americanos del movimiento minimalista, mentes pensantes tras la web theminimalists, hacen hincapié en que deberíamos vivir con lo suficiente, con lo que añade valor a nuestra vida, y no dejarse llevar por las falsas necesidades provocadas por el exceso publicitario.
Somos lo que somos, no lo que poseemos.
La felicidad no se puede comprar. El hecho que tengas mucho dinero no significa que eres más feliz. El hecho que tengas que trabajar doce horas diarias para recibir un sueldo alto no te hace más feliz de lo que trabaja menos horas y gana mucho menos.
El mensaje del documental es claro, la calidad de la vida antes de la cantidad.
El minimalismo es vivir deliberadamente, elegir consumir con conciencia, rodearse de cosas y personas que añaden valor a nuestra vida. La idea es eliminar todas las cosas y las actividades que crean ruido y generan estrés para crear espacio donde nuevas experiencias, personas, y también cosas que realmente amamos, puedan fluir.
¿De verdad necesitas 10 par de vaqueros, 20 par de zapatos y 50 camisetas? La verdad es que nadie se va a fiar de como vas vestida y de cuantos cambios de ropa tienes. Esto es algo que le importa solo a las revistas de cotilleo si eres famosa. Y aun así una imbécil vestida de Gucci sigue siendo una imbécil en mi opinión.
En el documental, Courtney Carver, del blog minimalista Be less with more, lanzó el desafío del 333 o sea ponerse solo 33 prendas (incluidos los zapatos y los accesorios) por 3 meses. En aquel entonces ella trabajaba para una nota agencia de publicidad pero durante los tres meses del desafío nadie se dio cuenta que iba al trabajo vestida siempre con la misma ropa. Curioso ¿no?
—
Si antes había empezado el camino hacia el minimalismo deshaciendome de ropa, objetos y cosas innecesarias, ahora que he visto el documental sé con certeza absoluta que este es el estilo de vida que quiero seguir, y estoy trabajando para minimizar todo lo que me rodea. ¡Me siento genial!
Una última cosa, recuerda esto:
Ama a las personas y usa las cosas. Lo contrario nunca funciona.
- diciembre 18, 2018
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Cómo revitalizar el espíritu navideño sin gastar dinero. Necesitaba focalizar algo más importante para celebrar estos días así que he elaborado unas claves para que el consumismo no mate el espíritu navideño y se pueda disfrutar de la Navidad y de Los Reyes con mayor ilusión.
Aquí te dejo algunas claves para que el consumismo no mate el espíritu navideño
Planea visitas a familiares y amigos
Las fiestas navideñas son un momento para encontrarse con familiares y amigos, reforzar contactos humanos, reunirse, abrazarse, reír. Regalar momentos reales de amistad y amor vale más que cualquier objeto se pueda comprar.
Puedes organizar un aperitivo con tus grupos de amigos, hacer una visita a familiares que no sueles ver a menudo, organizar un recorrido para ir a felicitar personalmente a las personas queridas.
Usa menos el whatsapp y llama más por teléfono
Como todos los años, la semana antecedente la Navidad se convierte en un flujo sin parar de mensajes prefabricados y cadenas de felicitaciones anónimas que llegan al whatsapp.
El video de Papá Noel enviado con un clic a la lista de todos los amigos puede ser gracioso pero no tiene nada de personal. Mejor preparar un listado de los amigos que queremos felicitar y llamarlos por teléfono uno a uno (la telefoneada se puede hacer con whatsapp para no gastar dinero).
Dos minutos hablando valen más que 1 mensajes de texto y ocupan el mismo tiempo pero la diferencia es enorme.
Toma tiempo para reflexionar
Que seas religioso o no, la Navidad es un buen periodo del año para reflexionar sobre cómo ha ido el año y sobre cómo podrías mejorar como persona.
Puedes escribir tus pensamientos en una libreta o un diario. Resulta muy efectivo dividir el papel en dos columnas, en una apuntas los deseos para el futuro y en la otra columna las cosas de ti que quieres mejorar.
Aléjate de los centros comerciales y del centro ciudad
El nerviosismo de la ciudad y de la gente es más elevado en proximidad de los centros comerciales y del centro de la ciudad. Se percibe energía negativa, mucha prisa, estrés de comprar regalos y gastar dinero.
En estos sitios todo induce únicamente al consumo del superfluo, de los caprichos, de los deseos innecesarios.
Alejate de estos lugares y visita algún pequeño pueblo cercano, posiblemente en la naturaleza. Allí respirarás una atmósfera más tranquila, placentera y auténtica.
Además si tienes que comprar regalos tendrás mejor elección de productos no estandarizados como en las tiendas de los centros comerciales.
Para que las fiestas navideñas cobren un sentido real:
- presta más atención al contenido que a la forma,
- invierte más interés en las personas que en las cosas,
- comprométete en dar más amor y compasión,
- escucha tu corazón y piensa en los demás.
- diciembre 11, 2018
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Desprenderse de lo innecesario y eliminar lo superfluo es el primer paso para empezar a ser minimalista.
En verdad el primer cambio es tomar consciencia de que venimos al mundo sin nada y moriremos sin nada entonces ¿porque pasar la vida acumulando cosas?
Las posesiones no hacen más feliz, pueden ayudar a vivir más cómodo pero no brindan la paz interior ni evitan los problemas.
Podemos probar una momentánea sensación de placer en el momento en que adquirimos un objeto pero en la mayoría de los casos esta sensación desvanece tan pronto como ha llegado.
Con el tiempo estos objetos se van acumulando, ocupan espacio y pierden su función originaria (satisfacer una necesidad). Pero siguen allí guardados en una caja, cogiendo polvo en una estantería, olvidados en un ropero.
La clave entonces para empezar a ser minimalista es tirar, regalar, donar o vender lo que ni se usa ni se necesita.
Así de simple.
Algunas preguntas que te ayudarán a deshacerte de las cosas
Para adaptarse al nuevo concepto de una vida con menos cosas es mejor empezar con pequeños pasos, por ejemplo liberando un cajón o seleccionando la ropa que no se usa. Elige una zona de la casa donde quieres empezar a poner orden.
Es importante centrarse solo en algo concreto como los zapatos o la ropa interior o las especias de la cocina para evitar la sobrecarga de tener que liberar una habitación entera.
Luego por cada objeto que encuentras hazte estas preguntas:
- ¿Esto lo he usado en el último año? Si la respuesta es no, fuera.
- ¿Me hace falta? Si la respuesta es no, fuera.
- ¿Puedo vivir sin esto? Si la respuesta es sí, fuera.
- ¿Cual es la peor cosa que puede pasar si tiro esto? Si no pasa nada, fuera.
- ¿Lo estoy guardando solo por motivos sentimentales? Si la respuesta es sí, fuera.
- ¿De verdad lo voy a usar? Si la respuesta es no, fuera.
- ¿A alguien puede hacerle falta más que a mí? Si la respuesta es sí, fuera.
- ¿Tengo algo igual o parecido? Si la respuesta es sí, fuera.
- ¿Pega con mi estilo actual o con la estética de la casa? Si la respuesta es no, fuera.
- ¿Lo estoy guardando solo «por si a caso»? Si la respuesta es sí pero el «por si a caso» puede pasar dentro de un año o más, fuera.
- ¿Me da alegría? Si la respuesta es no, fuera.
—
Hay muchísimos otros aspectos de una vida minimalista que abordan la gestión del tiempo, el uso de las redes sociales o de la tecnología, el ahorro, la salud, la comida, etc. pero si el objetivo es simplificar la vida y vivir mejor mi consejo es abrazar el minimalismo con calma y paciencia y disfrutar del proceso. Todo lo demás vendrá a su tiempo y de forma más natural.
Para empezar a ser minimalista recuerda solo eliminar todo lo que no usas, no sirve y no necesitas.
Ahora a practicar y disfrutar del nuevo camino.
- diciembre 10, 2018
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El mundo del business y de las ventas gira alrededor de los correos electrónicos. Hoy en día un email vale más que el oro. Pero demasiados correos electrónicos pueden provocar estrés.El minimalismo digital es la clave para sobrevivir.
Una de las reglas básicas y esenciales de una estrategia de marketing es la adquisición de clientes mediante el correo electrónico ya que para las empresas este canal ofrece el retorno más alto de inversión.
Te das cuenta cuando navegas por Internet, cada página que visitas te pide la registración o la suscripción o te invita a dejar tu email a cambio de un regalo.
No hay nada malo en esto. Lentamente ya nos hemos acostumbrado a dejar nuestra dirección de correo electrónico en todos los establecimientos que nos lo piden, ya sea para hacer una compra online o para recibir ofertas o promociones especiales. Lo malo es cuando tu bandeja de entrada alcanza números despropositados y te ves desbordada por la cantidad de mensajes que llegan.
Hay fechas en que estos mensajes se disparan de forma inverosímil: el Black Friday, el día sin Iva, el Cyber monday, el Día del padre, el Día de la madre, la Navidad, los Reyes, San Valentín. Es agotador.
Hoy he dicho ¡basta!
Quiero tener el control sobre lo que llega a mi vida y no quiero ser un sujeto pasivo y un blanco fácil de los vendedores.
Hoy he empezado la campaña anti-suscripciones que será mi rutina para los próximos días hasta que mi bandeja de entrada esté limpia y ordenada. Me voy a dar de baja de las listas de email que no me interesan o que son inútiles o que intentan venderme algo. Es mi derecho. Punto.
Si tu también te animas tocaras con mano los beneficios de la campaña anti-suscripciones y no querrás volver atrás. Hasta en esto puedes convertir tu bandeja de entrada en un lugar más minimalista.
Beneficios en darse de baja de las listas de correo:
1. Ahorras tiempo
Es más rápido revisar 10-20 correos que 50-80 o más. El tiempo que ahorras lo puedes invertir en contestar los emails importantes y adelantar tareas o en profundizar temas que sí te interesan.
2. Evitas distracciones
Si no te llega esta email de Bored Panda es más probable que no pierdas tiempo en leer el post sobre los 13 momentos más ridículos de gatos cayendo al agua. Evitas también la irresistible tentación de bichear algunos posts más.
3. Ahorras dinero
La oferta del día, la súper promoción de Navidad, el Black Friday, son todas invenciones comerciales para incitar a comprar. Si te das de baja de los correos de las tiendas online seguro que evitas gastar dinero en algo que no necesitas en absoluto.
4. Eres más productiva
Más tiempo (ver punto 1) y menos distracciones (ver punto 2) igual a más productividad. El objetivo es focalizar tus energías en las tareas prioritarias del día y llevarlas a cabo.
5. Tienes menos estrés
Está probado científicamente que los emails y las notificaciones provocan estrés. Reduciendo el número de mensajes que llegan a tu bandeja de entrada notaras un gran alivio y además no estarás tan pendiente de «no quiero perderme nada, quiero saberlo todo». Empezarás el día más relajada y de mejor humor.
Cómo darse de baja de las listas de correo
Ahora la práctica:
Luego pasa a los remitentes que te envían notificaciones. Generalmente son de portales a las que estás suscrita porque públicas en ellos, por ejemplo Facebook, Linkedin, los portales de fotos como Flickr, etc.. Aquí a lo mejor te interesa mantener la suscripción pero no recibir las notificaciones así que entra en tu espacio personal y desactiva el envío de estos mensajes. Otro alivio más.
Repite esta práctica durante una semana / 15 días para asegurarte que te hayas dado de baja de todos los mensajes innecesarios.
Reduciendo al mínimo la cantidad de emails que te llegan empezarás a tener una vida más sencilla y ordenada y sobre todo estarás al mando de lo que quieres que entre en tu vida.
Luego cuéntame como te ha ido.
- diciembre 07, 2018
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